El violín llegó a la música popular cubana a través de la charanga, donde los violines y la flauta dan al danzón y al cha-cha-chá su sonido elegante. En la timba no es un instrumento central, pero sigue apareciendo como color y como guiño a esa tradición charanguera.
Tema de timba con su propia parte de violín solista:
Según Wikipedia, la charanga francesa surgió cuando las clases altas empezaron a bailar en salones: flautas y cuerdas sustituyeron a los metales y maderas de la orquesta típica. A partir de los años 40 las charangas popularizaron la música bailable cubana, con Antonio Arcaño y sus Maravillas como ejemplo conocido. En esa orquesta tocaba en 1948 el violinista Enrique Jorrín, a quien luego se atribuye la invención del cha-cha-chá.
Los violines no solo tocan melodía, sino también guajeos, figuras repetidas como las del tres y el piano. Según Wikipedia, la Orquesta Aragón contrapuso su propio guajeo de violín al piano en No me molesto (1955).