Babalú Ayé (también conocido como Asojano en algunos linajes) es el Orishá de la curación, la enfermedad y la tierra. Gobierna la dolencia — especialmente las enfermedades epidémicas de la piel — y tiene el poder tanto de afligir como de sanar.
Babalú Ayé es uno de los Orishás más ampliamente venerados en Cuba, especialmente entre los pobres y los enfermos. Su santuario en El Rincón, cerca de La Habana, atrae enormes multitudes el 17 de diciembre, cuando miles de personas hacen peregrinaciones — algunos arrastrándose de rodillas — para honrarle.
Es una figura de inmensa compasión pero también de profunda severidad: tiene el poder de enviar la enfermedad como castigo o de retirarla como gracia.
El toque de Babalú Ayé tiene un carácter solemne y pesado como ningún otro:
Las ceremonias para Babalú Ayé son especialmente solemnes. Sus rituales suelen congregar a quienes buscan curación de enfermedades. En Cuba, la peregrinación del 17 de diciembre a El Rincón es uno de los eventos religiosos más notables — una fusión de la tradición lúcumi y la práctica católica popular.
Babalú Ayé es uno de los pocos Orishás cuyo nombre entró en la música popular cubana convencional. Miguelito Valdés popularizó la canción "Babalú" en los años 40, y se hizo internacionalmente conocida gracias a Desi Arnaz. La escalada dramática de la canción y su energía devocional reflejan la intensidad del toque ceremonial real.