Arsenio Rodríguez

El padre del conjunto cubano moderno — Arsenio Rodríguez transformó el son añadiendo la conga, una segunda trompeta y un montuno de piano al septeto tradicional, creando la plantilla que definiría la música popular cubana durante generaciones.

Sobre el artista

Nacido en Güira de Macurijes, Matanzas, Arsenio quedó ciego desde la infancia tras recibir la coz de una mula. A pesar de ello, se convirtió en uno de los músicos más innovadores de la historia cubana. Su contribución más importante fue reestructurar el conjunto sonero: ampliar el septeto a un conjunto completo con conga, piano y metales ampliados. Este nuevo formato — más potente, rítmicamente más complejo, con un instrumento dedicado a las frecuencias graves — se convirtió en el estándar para las bandas de baile popular cubanas.

Sus composiciones, incluyendo Bruca Maniguá, Fuego en el 23 y Dundunbanza, son pilares del repertorio sonero. Arsenio también estaba profundamente vinculado a las tradiciones religiosas afrocubanas, y su música llevó esos ritmos y referencias al mainstream popular. Pasó sus últimos años en Nueva York, donde su conjunto influyó en lo que acabaría convirtiéndose en la salsa.