Director de Arcaño y sus Maravillas — la orquesta charanga de Antonio Arcaño fue el laboratorio donde se desarrolló el danzón-mambo en los años 40, convirtiendo a su conjunto en uno de los antecesores directos de toda la música popular de baile cubana que vino después.
Arcaño fue un flautista que fundó su charanga (orquesta de flauta y cuerdas) en 1937. El conjunto se convirtió en la banda de baile más innovadora de La Habana durante los años 40, principalmente gracias a los hermanos López — el cellista Orestes López y el contrabajista Israel "Cachao" López —, quienes trabajaron como compositores y arreglistas. Fue dentro de Arcaño y sus Maravillas donde se creó el danzón-mambo: una nueva sección final sincopada añadida a la estructura del danzón que liberó a la sección rítmica para tocar de manera más improvisada y de mayor raíz africana.
Esta innovación — llamada posteriormente mambo e internacionalizada por Pérez Prado — es uno de los momentos pivotales en la historia de la música cubana. El propio Arcaño es a menudo pasado por alto en favor de los hermanos López, pero fue su conjunto y su disposición a experimentar lo que hizo posible el desarrollo.